Usted está aquí

La primera vuelta al mundo de Magallanes y Elcano

04/04/2022

503 años nos separan ya de la expedición histórica que partió desde Sanlúcar de Barrameda para "recorrer y descubrir toda la redondeza del mundo", según la definía el mismo Elcano. Cinco enormes y rudimentarias naves partían en septiembre de 1519 con 250 hombres muy preparados, con conocimientos amplios acerca del mar y con gran responsabilidad en su labor.

Fernando de Magallanes o Fernão de Magalhães, en su idioma original, fue un navegante portugués que desde muy pequeño mostró interés por los conocimientos náuticos, la cartografía y la astronomía, entre otras ciencias, debido a que fue paje de Leonor de Lancaster, mujer de Juan II, rey de Portugal por aquel entonces y en la Corte fue donde pudo formarse en esos estudios. Durante su juventud, tuvo la posibilidad de embarcar en expediciones como la que llevó a cabo la Corte del rey Manuel I hacia la India. Fue a partir de ahí cuando Magallanes adquirió amplia experiencia en navegación, formando parte de la tripulación de numerosas expediciones bajo las órdenes de navegantes como Diego López de Sequeira o Nuño Vaz Pereira hasta conseguir ser nombrado como cuadrillero mayor, por su amplia trayectoria y ejemplar comportamiento. Después de haber servido a la corona desde su juventud, Fernando de Magallanes solicitó llevar a cabo una expedición cuyo destino fueran las islas Molucas, muy rica en especias, sin embargo, le fue denegado y fue entonces cuando sintió que su patria, la Corte portuguesa, no estaba siendo justa con él llegando incluso a renegar de su nacionalidad. Tomó de esta manera la decisión de buscar en España el apoyo que necesitaba para realizar ese desplazamiento, visitando Sevilla, la ciudad que, por aquel entonces, era centro de negocios, consiguiendo que se le ofreciera la posibilidad de llevar a cabo una audiencia en Valladolid para exponer su proyecto frente a personajes relevantes en la ciudadanía española en materia de navegación. El propósito del navegante llegó finalmente hasta las manos de Carlos I de España, quien, conociendo la importancia de esas islas en cuanto a la explotación especiera, dio su consentimiento para que pudiera llevarse a cabo, firmándose el documento de capitulación, que expresaba la parte correspondiente de beneficios que les correspondía a Magallanes de lo que allí se consiguiera. 

El despliegue fue titánico, comenzaron a prepararse cinco naves de cientos de toneladas cada una : la Trinidad, la Victoria, la Santiago, la Concepción y la San Antonio. La tripulación de estas naves se conformó bajo criterios de formación, entre los que destacaban los pilotos con amplia experiencia navegante, como Esteban Gómez, encargado de pilotar La Trinidad, Álvaro de Mesquita, como capitán de la San Antonio y uno de los protagonistas de la exposición “Los mapas y la primera vuelta al mundo”, Juan Sebastián Elcano, como maestre de La Concepción. La expedición comenzó un 20 de septiembre de 1519, desde la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda. La primera tierra que las naves avistaron desde su salida fueron las Islas Canarias y a partir de ahí surcaron el océano Atlántico hasta llegar al sur de la costa sudamericana, donde navegaron por canal que posteriormente fue llamado “Estrecho de Magallanes”, en honor a su descubridor. El trayecto no estuvo exento de dificultades, desde grandes tensiones entre miembros de la tripulación hasta enfermedades que acabaron con la vida de muchos de ellos. Los vaivenes y resentimientos en torno a los rangos y mandos condujeron a motines cuya consecuencia fue la muerte, como la del capitán Luis de Mendoza. Uno de los momentos más relevantes en la historia de los tres años que duró aquella expedición fue la muerte de Fernando de Magallanes, que se produjo a la llegada a la isla de Macdá, fueron los mismos habitantes que allí vivían los que lo asesinaron. Juan Sebastián Elcano asumió entonces el mando de la Victoria, cuando ya solo quedaban en pie esta nave y la Trinidad. 

La expedición, con  bajas materiales y personales, consiguió el objetivo que en sus inicios propuso el ya fallecido Magallanes, llegar a las Islas Molucas, el 7 de noviembre de 1521. Eran demasiados los imperfectos de la embarcación de la Trinidad, por lo que tuvo que permanecer en el puerto de Tidore hasta su reparación, sin embargo, Elcano, capitán de la Victoria, asumió el mando de la expedición y se comprometió a regresar a España cargado de especias. Y así fue, el 18 de septiembre de 1522 la embarcación que superó hambrunas, enfermedades y motines, llegaba a Sevilla, con una tripulación de 18 navegantes. La mayor gesta exploradora de la historia finalizaba aquí.

Nuestro Museo ofrece desde el pasado 15 de febrero una experiencia viva en la España del siglo XVI, enfocada en este viaje mundial, en la que se pueden observar desde documentos históricos y mapas de las ciudades de la época, hasta fondos cartográficos del Instituto Geográfico Nacional. Visitando elM , estarás visitando la Historia. 

Añadir nuevo comentario

14 + 4 =
Resuelva este simple problema matemático y escriba la solución; por ejemplo: Para 1+3, escriba 4.